El verde urbano en Mendoza

Mendoza, Argentina.

Mendoza, capital internacional del vino, ciudad donde resaltan elementos tan distintivos como arboledas, acequias, anchas veredas y sus tan particulares áreas verdes.

Caminando por esas banquetas, donde si volteas al cielo ves un inmenso forraje de fresnos, álamos y platanares los cuales conforman parte importante en la lectura del de la ciudad.

En Mendoza se respira una tranquilidad inmensa donde se mezcla a la perfección la belleza arquitectónica junto con la naturaleza, formando ese espacio urbano tan reconfortante.

Una de las cualidades ambientales que hacen tan especial a la ciudad de Mendoza, es resultado de la fusión entre un sistema de riego capaz mantener arborización urbana. En un climático más bien árido, en el cual se riega por medio de canales pequeños (acequias) que se mezclan con casi todas las calles a lo largo de la ciudad.

Grandes viñedos, bodegas de primera categoría, la relajada vida urbana y la famosa avenida Aristides Villanueva con varios bares de distintos estilos, ambientes y precios.

Al recordar la avenida Boulogne Sur Mer. ¿Cómo olvidar el edificio de viviendas y casa estudio de Raúl Panello Gelly rodeada de álamos? Árboles tan característicos del paisaje mendocino, además del majestoso parque General San Martin con su gran lago.

La ciudad de Mendoza me sorprendió con sus calles, su característica mezcla de arquitectura típica de la montaña intercalada con arquitectura funcionalista, que en ocasiones hasta te llega a recordar a la tan afamada casa Eames, su deliciosa comida, específicamente con su espléndido asado a la leña, acompañado de un rico mate y la calidez su gente.

Un placer haber conocido la Gran Mendoza.

 

Texto: Arq. Rodo García. 18 de junio, 2016.

Fotografías: Arq. Rodo García. Junio, 2015.